Tenía yo 15 años cuando vi esta joya. El partido estaba muy complicado y los días previos se hablaba de la Batalla de las Malvinas. Fue un juego no apto para cardiacos. El Pelusa se echó el equipo al hombro con la ayuda de la "mano de Dios" y esta joya de gol, se hizo inmortal al lado de los más grandes dioses del Futbol, tal vez el más grande. Solo Pelé, el Rey, le disputa ese honor...
viernes, 20 de marzo de 2009
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